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1998
Volumen 1, No. 1


La conservación de humedales y zonas costeras puede ser considerada por algunas personas como una actividad derivada del interés de unos pocos en aspectos de carácter puramente ambientalista o preservacionista. Sin embargo, los humedales y zonas costeras es realmente un asunto económico en esencia.

Los humedales centroamericanos incluyen al menos los siguientes ecosistemas de valor nacional e internacionamente reconocidos:

  • En Guatemala: Laguna del Tigre, Machón-Guamuchal, Reserva de Vida Silvestre Bocas de Polochic.
  • En Honduras: Barra de Cuero y Salado, Parque Nacional Jeanette Kawas, Reserva de Vida Silves-tre Punta Izopo.
  • En Nicaragua: Los Guatuzos.
  • En Costa Rica: Caño Negro, Gandoca-Manzanillo, Humedal Caribe Noreste, Palo Verde, Tamarindo, Térraba-Sierpe.
  • En Panamá: Golfo de Montijo, Punta Patiño, San San-Pond Creek.
Estos humedales de agua dulce proveen innumerables bienes y servicios de importancia para las poblaciones locales, así como para la sociedad en su conjunto. Es así como las poblaciones centroamericanas desde su comienzo se asentaron a orillas de importantes ríos y lagos de la región. Las fuentes de agua son un factor importante para el desarrollo social y económico de cualquier región, por tanto los humedales como fuentes de agua dulce cumplieron y cumplen un papel importante. Aún en el presente, aguas de mejor calidad son menos costosas de tratar y por tanto redundan en ahorros para la sociedad.

Por otro lado, los cuerpos de agua dulce interiores sirven como trampas de nutrientes, factores de dilución de contaminantes o simplemente vehículos para la disposición de desechos líquidos. En este sentido los humedales juegan un papel importante en ofrecer oportunidades para sustituir tecnología costosa para el tratamiento. Parte de los nutrientes capturados por los humedales pueden ser manejados y reutilizados en forma de pesca, plantas acuáticas, productos maderables y otros bienes de consumo directo. Este potencial productivo aprovechado es quizás uno de los valores más reconocidos a los humedales.

Los valores de los humedales pueden resumirse en el cuadro a continuación, puede apreciarse de él que gran cantidad de estos bienes y servicios son de consumo directo o derivados de los servicios hidrológicos que los humedales brindan. Esto posiblemente ha sido la causa de su destrucción debido a las razones siguientes:

  1. Los bienes son normalmente aprovechados por comunidades locales y frecuentemente ignorados en las cuentas nacionales, por tanto su valor en el mercado es muy limitado.
  2. Los servicios hidrológicos son reconocidos, son muy importantes pero pobremente entendidos. Esto es especialmente cierto en América Central donde la red hidrológica e hidrográfica es muy limitada y los estudios de este tipo son muy restringidos.

Sin embargo, la región depende grandemente de estos recursos, al menos un 50% de la población de la región consume agua de fuentes naturales primarias y en muchos casos sin mayor tratamiento y, en general, gran parte de los servicios que recibimos de los humedales no son reconocidos como tal por el público en general.

Por otra parte, las zonas costeras brindan un sin número de bienes y servicios que son básicos para la economía de la región, es así que:

  • Al menos se producen 250 mil millones anuales derivados de productos pesqueros.
  • Las pesquerías ofrecen unos 250,000 empleos directos en la región.
  • Al menos 250,000 indígenas de Centroamérica viven en zonas costeras y dependen directamente de su manejo.
  • Posee la segunda barrera de arrecife de coral más grande del mundo.
  • Tres países de la región tienen el turismo como una de sus dos fuentes principales de ingreso.
    En todos los países de la región el turismo es desarrollado principalmente en torno a recursos marino costeros o de humedales.
  • Centroamérica tiene un 8% de los manglares del mundo y estos representan un 7% de los bosques naturales de la región.

A pesar de estos hechos gran parte de los humedales y zonas costeras están siendo destruidos. Las ciudades de Belice y Panamá están construidas sobre manglares. Guatemala ha perdido el 60% de su cobertura original de manglares, en muchos países de la región el turismo ha sido uno de los destructores de ecosistemas costeras.

Se estima que al menos un 40% de las camaroneras establecidas en el Golfo de Fonseca están construídas sobre manglares.

La agricultura ha conducido a un fuerte drenaje que ha destruido grandes extensiones de las planicies de inundación del Caribe en Costa Rica y Honduras.

Todos estos problemas de conservación se reflejan en la incrementada frecuencia de inundaciones, en el empobrecimiento de la calidad del agua, en la mortalidad acelerada de los corales y en la pérdida de atractivos para el turismo.

En definitiva, la pérdida de humedales y zonas costeras es un problema ecológico al igual que económico.

Debido a ello se ha considerado importante desarrollar un medio de comunicación para todo público que facilite la comprensión de la importancia de los humedales y zonas costeras.

Un instrumento que ayude al desarrollo de una conciencia pública sobre el valor de estos ecosistemas para la sociedad y, al mismo tiempo, la responsabilidad personal de cada uno en el logro de este objetivo.

Confiamos en que este boletín, publicado con el apoyo de la Agencia Noruega de Asistencia para el Desarrollo (NORAD) y bajo la dirección del Área de Conservación de Humedales y Zonas Costeras de UICN/ORMA, sirva para el logro de este importante objetvo.

 

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